La Federación Regional de Asociaciones de Padres de Madres y Padres de Alumnos de Centros Públicos (FREAPA-CP), a la que pertenecemos, se opone radicalmente a considerar la enseñanza privada concertada tan importante como la pública, o que el Gobierno regional tenga que destinar más fondos para equiparar el salario de los profesores de los colegios privados con el de sus docentes funcionarios.
En su opinión, la enseñanza concertada "es y debe ser subsidiaria de la pública". "Sólo allí donde no llega la oferta pública, se deben concertar plazas escolares privadas", ha agregado la preidenta de Frepa, Joaquina LópezSegún la FREAPA-CP, atender a la libre demanda de las familias que quieran que sus hijos estudien en un centro privado, "podría llegar a significar tener que cerrar unidades o colegios públicos y despedir al profesorado", como, por ejemplo, ya ha anunciado el Gobierno del Reino Unido con los funcionarios.
Freapa ha pedido hoy públicamente al Gobierno regional la aprobación esta legislatura de la Ley de Educación, "en los términos que actualmente está redactada", y ha considerado que no es "imprescindible" que tenga que ser por consenso. A su juicio, la futura ley es herramienta importantísima para el desarrollo del sistema educativo, y la mejora de la calidad y equidad de la educación en Extremadura. "Nuestro deseo sería que dicha ley fuese aprobada por unanimidad, si bien es cierto que esto no es técnicamente imprescindible, y que dicha ley puede ser aprobada por la mayoría de la Asamblea", ha apuntado.
Además, si contase con el apoyo de los dos grupos políticos en la Asamblea, ha apuntado, "supondría una cierta novedad, pues la ley de los presupuestos generales para Extremadura, así como otras, se aprueban año tras año por mayoría absoluta". "Incluso las leyes orgánicas del Estado se aprueban por la mayoría del Congreso, y ni tan siquiera la Constitución fue aprobada por unanimidad de las Cámaras Legislativas", ha indicado.
Igualmente, está organizado ha señalado que ve con preocupación las "líneas rojas" y las cuestiones "irrenunciables" que el PP viene planteando a través de los medios de comunicación, condicionando así el apoyo a dicha norma. L


Si en el colegio de su hijo se usa uniforme deberá atenerse a las normas.
La elección del calzado de los niños requiere un capítulo aparte. Es muy importante llevar el zapato del número adecuado: si es demasiado pequeño, impedirá al pie desarrollarse bien y provocará problemas como callos, juanetes, dedos en martillo, etc. En cambio, en un zapato muy grande el pie flota, pudiendo producirse ampollas o, en otro orden de cosas, torceduras o caídas por la falta de sujeción.
Especial atención merece la elección de la mochila o cartera que vaya a usar para llevar sus libros.
Los niños son muy vulnerables a los estímulos publicitarios, y los fabricantes y vendedores aprovechan esta circunstancia para tratar de “meterles por los ojos” estuches, carpetas o cuadernos de sus personajes favoritos, o de los protagonistas de la última película. Y con la excusa de ese dibujo o logotipo, el producto multiplica por 3 o 4 su precio.
Con todo, una de las principales partidas del presupuesto familiar a la hora de la vuelta al cole va a parar a los libros de texto. Desde la Organización de Consumidores y Usuarios hemos insistido en reiteradas ocasiones en la necesidad de que los libros de texto sean gratuitos en los niveles de enseñanza obligatoria.
En los últimos se han disparado los casos de obesidad infantil. De hecho, uno de cada cuatro niños españoles padece sobrepeso u obesidad. Son varios los factores que inciden en este peso excesivo, pero muchos tienen que ver con los hábitos del niño: una vida sedentaria y una dieta desequilibrada pueden estar detrás de esos kilos de más. 